Me gusta el sabor que deja el whisky con amaretto en mi boca, lo asocio
automáticamente a ciertos besos que he dado y me han dado en la vida,
hoy tengo ganas de que me quemes la boca, de llevarte al balcón a sentir la humedad que solo las noches de otoño desprenden, apoyarme en el y mirarte en silencio, probablemente sonreiría, para luego encender un cigarro y mirar el dibujo de la primera bocanada pensando en como llevarte a la cama sin hacerle daño a nadie, siempre me pregunto cual es limite entre los deseos y lo correcto, entre las ganas y lo que has construido...
...se que estaremos de frente, la vida siempre de una u otra forma se encarga de ello, ¿recuerdas la otra noche? perdí la cuenta de cuantas veces te mire, sin saber que lo hacía, porque según yo buscaba a otra persona entre la gente, pero tu estabas delante y sin quererlo terminaba en ti..

0 comentarios:
Publicar un comentario